Luisa Blazquez, experta en competitividad

La aportación más innovadora del libro: la relación entre la responsabilidad social y la competitividad

Competitividad e innovación son dos conceptos que están claramente unidos, siendo la innovación uno de los principales drivers de la competitividad, no sólo de forma directa, sino a través de su influencia en muchos otros factores, como el capital humano, la preparación tecnológica o la sofisticación de los mercados.  Esta relación se pone de manifiesto en índices internacionales de competitividad como el Competitiveness Yearbook, del IMD o el Informe de Competitividad Global, en cuya elaboración colabora nuestro centro con el Foro Económico Mundial.

Si bien es habitual  tratar conjuntamente los conceptos de competitividad e innovación, no lo es tanto el relacionar la responsabilidad social con la competitividad, algo que el libro hace y que me parece muy acertado,  sobre todo en un momento de crisis como el actual, que ha sido en parte una crisis de valores.  Esta relación, además de deseable, es necesaria. No olvidemos que la  competitividad  nacional  es un concepto que hay que considerar a medio y largo plazo, como determinante del potencial de crecimiento de un país y por tanto, los modelos de innovación que la impulsan han de ser sostenibles, tal y como propone el libro, y consecuentemente, íntimamente  ligados a la responsabilidad social.

Mª Luisa Blazquez

International Center for Competitiveness

IESE Business School

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Creacion de Valor compartido

M. Luisa Blazquez, investigadora de IESE Business School, nos brinda un excelente comentario al último articulo de Porter sobre valor compartido

Michael Porter, en su reciente artículo “Creando Valor Compartido” propone un nuevo enfoque para la creación de valor por parte de las empresas, en el que la búsqueda de la mejora competitiva, la innovación y el crecimiento está íntimamente ligada a la creación de beneficios para la sociedad. Se trata de cambiar la percepción de que las empresas prosperan a costa de la comunidad, y volver a alinear negocios y sociedad.

Para ello es necesario poner la responsabilidad social y la comunidad no en la periferia de las empresas, como una limitación que hay que respetar, sino en el centro mismo de la  actividad empresarial. En este sentido, la creación de valor compartido va un paso más allá de la responsabilidad social corporativa. Un ejemplo de ello sería el comercio justo. Según el autor, el comercio justo  trata de aumentar la parte de valor generado que va a los granjeros, mediante el pago de un precio justo. Se trata, por tanto, de redistribuir las rentas generadas. En el caso de valor compartido, se trata de expandir y ampliar esas rentas, de manera que todos ganan más, por ejemplo, ayudando a los granjeros a mejorar las técnicas que utilizan, fortaleciendo el cluster local de proveedores, etc, de manera que se mejore la eficiencia y productividad, así como la calidad del producto. De este modo, no sólo los granjeros, sino también la empresa,  obtiene mejores resultados.

Numerosas empresas aplican este concepto en su actividad empresarial. Algunas lo hacen replanteando nuevos productos y/o mercados. Por ejemplo, Thomson Reuters ha creado en India un servicio mensual para granjeros con pocos ingresos y por $5 al trimestre, proporciona información sobre el tiempo, precios de la siembras y asesoramiento agrícola. La empresa ha conseguido dos millones de clientes y les ha ayudado a mejorar sus ingresos a más de  un 60% de ellos. Otras mejorando la productividad en su cadena de valor, optimizando el uso de recursos o energía, o como ha hecho Johnson & Johnson, mediante la aplicación de programas para ayudar a sus trabajadores a dejar de fumar. Esta iniciativa les ha permitido ahorrar $250 millones en costes de asistencia médica y ha mejorado la productividad de sus empleados. Finalmente, otras empresas optan por posibilitar el desarrollo de clusters locales. Este es el caso de Yara, la mayor empresa de fertilizantes minerales, que invirtió en el desarrollo de infraestructuras que posibilitaran la creación de corredores agrícolas en  Mozambique y Tanzania y, por tanto, el acceso de los granjeros a productos como los fertilizantes de la compañía.

En todos los casos se busca la innovación sostenible y el crecimiento para las empresas al mismo tiempo que mayores  beneficios para la sociedad.

M. Luisa Blazquez

IESE Business School

Charter ISEi, nueva ruta hacia la sostenibilidad, la empleabilidad y la innovación

Vía Atlántica. Imágen cedida por Urdaci Comunicación

ISEi europe presentará el próximo 29 de noviembre, en FIDE  

(c/ Serrano 26) el Charter de Sostenibilidad, Empleabilidad e Innovación

Descargate aquí la invitación

El Charter de Sostenibilidad, Empleabilidad e Innovaciónes una carta o código de compromiso que firman con carácter voluntario las empresas e instituciones de un mismo país para, independientemente de su tamaño, fomentar su compromiso hacia:

  • Promoción de la sostenibilidad con objeto de gestionar y optimizar la denominada “triple R” –reducir emisiones de CO2, reutilizar recursos naturales y reciclar- y de ese modo avanzar en estrategias de acción para medir y reducir la huella hídrica o la eficiencia energética y adoptar acciones para la protección del medio ambiente y la lucha activa para la atenuación del cambio climático y el calentamiento global.
  • Reconocimiento de la necesidad de fomentar la empleabilidad interna y externa de sus empleados entendida como suma de capacidades y competencias de las personas y en la que la formación a lo largo de toda la vida es esencial para avanzar en una economía de conocimiento orientada a actividades de valor añadido.
  • Fomento de la innovación abierta basada en la construcción de relaciones de cooperación de calidad con distintos agentes –empleados, clusters empresariales, centros de investigación, Universidades, inversores, proveedores, clientes, entidades colaboradoras, competidores- para acceder a las mejores ideas, conocimientos y tecnologías allá dónde estén, dentro o fuera de la empresa.

Qué es el Charter, pdf

Asiste a la presentación de ISEi y del Charter: descargate aquí la invitación

Competitividad y cohesión social

Una cita de Simon Zadek y Susan Scott-Parker (La Llave del Potencial. La nueva causa empresarial de la Discapacidad, OIT, Employers Forum on Disability, Londres, 2002):

“Las empresas de más éxito en el futuro serán aquellas que creen las condiciones necesarias para que todos los individuos puedan canalizar sus habilidades, experiencia y energía, hacia el éxito de la empresa, y que además reconozcan, se preparen para recibir y reciban, a una diversidad de clientes; con ello atraerán a nuevos inversores cada vez más exigentes. Las empresas de más éxito en el futuro serán aquellas que gestionen, de manera eficaz, los retos de cohesión social y de competitividad económica”.

Me permito añadir un corolario: esa gestión de la cohesión social y la competitividad económica sólo puede funcionar a través de la innovación en gestión, procesos y productos.

SUMA y SIGUE: empleo y discapacidad

El pasado 16 y 17 de noviembre se celebró en Madrid la V Feria de Empleo Discapacidad con una afluencia superior a 8.000 visitantes y más de 70 entidades representadas, como Ranstad, Fundación ONCE, Adecco, CERMI, Fundación Universia, Fomento de Construcciones y Contratas y Repsol YPF, que tienen interés en la contratación de personas con discapacidad o que trabajan en el ámbito de la intermediación laboral.

Desde hace ya algunos años, hay en nuestro país ejemplos de empresas que están asumiendo con éxito el reto de la discapacidad. Sí, has leído bien: el reto es no sólo de las personas con discapacidad sino, sobre todo, de las empresas. Porque cualquiera que haya vivido en primera persona una experiencia de cambio en la cultura empresarial hacia la cultura inclusiva y abierta que exige la inserción, entendida en su sentido más amplio, sabe que es un gran reto para la empresa.

No son buenos tiempos para reclamar la atención sobre la discapacidad en el entorno laboral. Por eso es una excelente noticia que, aún no estando “el horno para bollos”, la V Feria de Empleo y Discapacidad haya registrado las mencionadas cifras de asistencia y de presencia de empresas. La calidad laboral, la igualdad y la no discriminación deben seguir presentes en nuestro horizonte y en nuestra particular Carta a los reyes Magos. Porque no podemos perder de vista que, dentro de este tsunami general del 21% de paro, hay colectivos que pueden estar sufriendo de manera especialmente cruenta las consecuencias de esta devastación, y que lo tendrán más difícil que el resto a la hora de salir adelante. Por eso el título de este post: SUMA capacidades diferentes y SIGUE trabajando con criterios de justicia, calidad laboral y equidad.

Somos pobres

Dice hoy el profesor Argandoña en su magnífico blo (http://blog.iese.edu/antonioargandona/) que somos más pobres. Aprovechando mi confianza con el profesor, me permito copiar aqui parte de su post (pero recomiendo vivamente su lectura completa):
  1. Somos más pobres. El valor de nuestra riqueza inmobiliaria se ha reducido considerablemente. También el valor de nuestra riqueza financiera se ha recortado. Y el de nuestro capital humano, porque no seremos capaces de seguir aumentando nuestros ingresos laborales futures, aunque solo sea porque tenemos un 21% de nuestros trabajadores potenciales en paro, y no volverán  a encontrar empleo en el corto plazo. Y hemos destruido muchas empresas. Vaya, un verdadero terremoto con tsunami e incendio incluido.
  2. Hemos perdido nivel de vida. Desde la crisis, nuestro producto interior bruto ha caído y no ha vuelto a recuperarse al nivel en que estaba, digamos, en 2007.
  3. Hemos perdido capacidad de crecimiento. Si nuestro capital productivo (físico y humano) es menor, no podremos crecer como hasta ahora. Con suerte, conseguiremos una tasa de crecimiento del 1,5% o poco más, pero dentro de unos años.

Si, claramente, somos mucho más pobres. Debemos empezar a haceros a la idea de esto. Como país y como individuos, cada uno en su nivel, debemos salir del sueño de la prosperidad, no para desesperarnos, sino para decidirnos de una vez a trabajar juntos, codo con codo, para salir adelante. Dice JuanmaCruz en un comentario en este mismo blog que habrá que buscar la creación de empleo, pero de empleo sostenible, no del que se destruye con la misma facilidad con que se crea. Y tiene mucha razón. Crear empleo es sin duda una de las prioridades para salir de esta miseria, pero constryamos sobre bases sostenibles, no hipotequemos el futuro.

Necesitamos bases sólidas sobre las que asentar el crecimiento del futuro, la sociedad del futuro. Tras este tsunami del que habla Argandoña, está todo por reconstruir, pero si mantenemos una cultura de lo inmediato y del cortoplacismo, volveremos a la casilla de salida.  Por tanto, tratemos de achicar agua al tiempo que miramos al horizonte y recomponemos el rumbo. No es fácil. Pero el futuro no es una alternativa, es un imperativo. Ahora, más que nunca, sostenibilidad, innovación, empleo y responsabilidad.

 

 

 

¿Son las empresas más innovadoras también las más sostenibles?

Ranking internacional de empresas innovadoras

Ranking internacional de empresas más sostenibles 

Campos de Castilla. Imagen cedida por Urdaci Comunicacion

El análisis del ranking de Business Week de 2010 de empresas más innovadoras muestra los siguientes resultados.

  1.  De las 25 empresas más innovadoras a nivel mundial,13 son de EE.UU, 4 de Japón ,2 de India y 2 de Alemania lo que también visibiliza la importancia creciente en innovación de las empresas asiáticas que colocan hasta 7 compañías en el Top 25.
  2. Por tipología de innovación, APPLE lidera la innovación de producto junto con HONDA, NINTENDO y RESEARCH IN MOTION, mientras que GOOGLE se mantiene en un lugar más discreto respecto de la innovación en la satisfacción al cliente a distancia de las líderes como WALT DISNEY, MACDONALDS o AMAZON. Empresas como WALMART o TOYOTA lideran la innovación de proceso y la empresa India RELIANCE INDUSTRIES la de modelo de negocio.
  3. En 2009 tres grupos españoles entran, por primera vez, en el listado de las cincuenta firmas más innovadoras elaborado por Business Week: TELEFÓNICA (28), IBERDROLA (39) y BANCO SANTANDER(42).

La aparición de las tres compañías es un hito y sitúa a España al nivel de Alemania, con tres firmas en el ranking de innovación (DAIMLER, BMW y VOLKSWAGEN) y Gran Bretaña (VODAFONE, VIRGIN y HSBC); y por delante de Italia (FIAT), y otros países del entorno que, como Francia, no tienen ninguna compañía en el ranking.

No obstante, sólo 21 empresas españolas, encabezadas por TELEFÓNICA, figuran en el ranking europeo de las 1.000 compañías que más invierten en investigación y desarrollo. Sin embargo, su contribución se limita únicamente al 1,1% de la inversión privada total en I+D de la UE, según la clasificación publicada en 2009 por la Comisión Europea. (Investment Scoreboard 2009.

4. MICROSOFT es la organización que más invierte en I+D con 5.580 millones de euros, -seguida de GENERAL MOTORS y PFIZER-, y en Europa NOKIA es la firma que más invierte con 5.280 millones de euros.

El análisis del ranking del Índice Dow Jones Sustainability muestra, por su parte, los siguientes hallazgos.

Las compañías que a nivel mundial están mejor posicionadas y valoradas de acuerdo a criterios de sostenibilidad, según el índice de Dow Jones Sustainability son TELEFÓNICA, NOKIA, AIR FRANCE-KLM, BMW, ROCHE, UNILEVER, PHILIPS ELECTRONICS, PEARSON y ENERGÍAS DE PORTUGAL que lideran el ranking de algunos de los 19 supersectores de los 57 sectores industriales identificados por SAM Sustaintability Investing.

El análisis cruzado en los rankings internacionales de innovación (Business Week) y responsabilidad social (Dow Jones Sustainability) muestra que la innovación no conduce a una mejor valoración en los rankings de RSE. Las empresas destacadas en innovación pertenecen a sectores de nuevas tecnologías, automoción, industria de ocio e imagen. Las empresas líderes en RSE pertenecen a sectores de telecomunicaciones o financiero. Por tanto, la dimensión sectorial en los rankings de innovación y RSE no necesariamente coinciden, aunque la tendencia debe ser hacia la convergencia, a pesar de que el proceso de maduración y su traslado a índices sea aún lento.

¿Crees que en el futuro la innovación será sostenible o no será?

Open Services Innovation. Los servicios: la próxima frontera de la innovación.

Henry Chesbrough, Director Ejecutivo del Center for Open Innovation de la Haas School of Business de California en Berkeley ha publicado su último libro “Open Services Innovation” (http://www.innovationmanagement.se/2011/01/27/open-services-innovation-by-henry-chesbrough/) dónde señala que ya es hora de traspasar los límites de la innovación centrada en el producto y aprovechar la innovación de los servicios como un nuevo enfoque para hacer negocios y superar  lo que él denomina la “trama de las commodities”. En efecto, el ciclo de los productos es cada vez más corto y está cada vez más limitado, de un lado, por el creciente flujo de información y conocimiento facilitado por la tecnología y, de otro, por la creciente demanda de los clientes de productos y servicios adaptados y hechos a medida para satisfacer mejor sus necesidades. Innovar en los servicios es el camino para escapar de esta trampa y constituye una solución para la necesidad de crecimiento y proporciona a las empresas una ventaja competitiva.

Vivimos en tiempos de gran incertidumbre económica por la vulnerabilidad de los países al poder de los mercados financieros.Las economías occidentales en Europa  están impulsando cambios en las políticas fiscales y en las reglas de contención del déficit público para buscar el crecimiento a escala macroeconómica y recuperar la confianza. Es cierto que Europa no camina unida (recientemente ya Reino Unido se ha autoexcluido para preservar su soberanía y los intereses financieros de la City) pero los países que se han sumado a la reformulación de la política económica en Europa con nuevos instrumentos y mecanismos de coordinación y de rescate pero también con cesiones importantes de soberanía buscan preservar el euro y avanzar en la sostenibilidad de la deuda como paso previo para recuperar la senda del crecimiento económico. Sin embargo este esfuerzo a nivel de país no es suficiente. Es necesario redescubrir el crecimiento a escala microeconómica, dentro de empresas en sectores específicos. Las políticas macroeconómicas ayudan a crear las condiciones para que se produzca el crecimiento pero son las empresas las que corren los riesgos, efectúan inversiones y recogen los resultados que causa la innovación.

Chesbrough propone que las empresas cambien la forma en la que enfocan la innovación y el crecimiento. Las empresas deben pensar en sus negocios desde la perspectiva del servicio para descubrir nuevas maneras de generar un crecimiento rentable y sostenible. Los servicios ya han sido el vehículo de crecimiento de las economías avanzadas. Ese es el caso de España y del resto de los países de la OCDE dónde los servicios constituyen el 60% del PIB. El crecimiento futuro  vendrá de la mano de los servicios.

Según Chesbrough existen cuatro ideas fundamentales para crear el marco apropiado para la innovación abierta en los servicios en las empresas: 1. Pensar en la empresa como una empresa de servicios lo que obligará a las empresas a cambiar la forma de organizarse y a optar por unidades dedicadas a los clientes que estén unidas a procesos de servidor estandarizados; 2.Los innovadores deben cocrear con los clientes que ya no son consumidores pasivos y deben implicarse en el proceso de innovación; 3.La innovación abierta acelera y profundiza la innovación en los servicios y debe permitir ayudar a convertir un negocio en una plataforma sobre la que otros construyan con una mayor participación de individuos y empresas en el mercado (incluidas las PYME); y 4.La innovación en los servicios transforma los modelos empresariales para adaptarse a nuevos canales de distribución y a los cambios en las cadenas de valor. La innovación en los servicios es una manera clara de hacer crecer un negocio para las empresas y enfrentar la “comoditización” de los productos.

El management empresarial muestra ejemplos de éxito en que la transformación de productos en plataformas que incorporan innovaciones internas y externas ha generado crecimiento y éxito en el mercado. Por ejemplo, APPLE cuando lanzó el Iphone no solo ha creado una conexión emocional con los clientes sino que se ha convertido en una plataforma en la que más de 100.000 personas y empresas han creado aplicaciones que funcionan con el Iphone y se han descargado más de 2000 millones de aplicaciones en todo el mundo. GENERAL ELECTRIC que es el líder mundial en la fabricación de  motores de avión no solo vende motores sino horas de vuelo, esto es, no solo coloca en el mercado productos sino plataformas de servicios ya que vende motores a un precio de varios miles de dólares por hora operativa y el cliente paga solo cuando el avión está volando y, además, la compañía ofrece servicios de mantenimiento, recambios y financiación con lo que logra economías de diversificación desarrollando el servicio de sus clientes y elaborando en ese proceso sofisticados algoritmos que predicen probables fuentes de fallos futuros en los motores. MTV se ha reinventado recientemente al superar una primera etapa de oferta de producto standarizado de emisión de videos musicales o de realización de reality shows y afrontar una nueva dimensión con la co-creación de contenidos con sus clientes de modo que los anunciantes ahora comparten riesgos y beneficios y son parte del contenido de la programación.

APPLE, GENERAL ELECTRIC y MTV son ejemplos de éxito de innovación abierta en los servicios (el producto se está convirtiendo simplemente en una manera de captar clientes que reciben posteriormente servicios conectados). En este modelo de innovación emergente la colaboración es crítica para construir plataformas y en el que ya no basta con atender las necesidades de los clientes de comprar productos. Los clientes también demandan los servicios que rodean a estos productos y quieren experiencias y no solo objetos. Esa innovación además de ser abierta está cada vez más globalizada y las empresas ya establecen sus departamentos de I+D en varios países no solo por el deseo de acceder a nuevos mercados sino también para aprovechar el talento local; se están creando productos y se ofrecen servicios nuevos en economías emergentes y se están exportando a economías más avanzadas en lo que ya se ha denominado la “innovación inversa”.

Volveremos a la innovación abierta en los servicios y a la innovación inversa en próximos posts porque es un camino nuevo a emprender para crecer y competir y necesario para  las empresas españolas y para la contribución de las actividades de servicios a la creación de empleos. ISEI EUROPE recomienda este link para seguir novedades sobre la innovación abierta y su aplicación práctica en las empresas: http://www.openinnovation.net/ 

¿Cómo está España en innovación? ¿Y en competitividad?

 

Innovación y competitividad son dos conceptos estrechamente relacionados.

El cielo sobre Bilbao. Imagen cedida por Urdaci Comunicación

El World Economic Forum define la competitividad como “el conjunto de las instituciones, políticas y factores que determinan el nivel de productividad de un país”. El nivel de productividad, a su vez, fija el nivel de prosperidad sostenible que puede conseguir una economía.

El Global Competitiviness Report del World Economic Forum basa la competitividad en múltiples factores que agrupa en 12 pilares. Los cuatro primeros pilares son instituciones, infraestructura, macroeconomía y salud y educación primaria. Los seis pilares siguientes son educación superior y formación, eficiencia del mercado de bienes, eficiencia del mercado laboral, desarrollo del mercado financiero, preparación tecnológica y tamaño del mercado. Finalmente los dos últimos pilares son sofisticación de los negocios e innovación.

 Ya ha sido publicado el último Global Competitiviness Index de 2011 y 2012 y España avanza (quién lo iba a predecir) del puesto 42 al 36 sobre un total de 142 países analizados. Este avance, con todo, viene apoyado por el hundimiento en el índice de algunos otros países. Los peores resultados de nuestro país están en la eficiencia del mercado laboral (puesto 119), macroeconomía (puesto 84), eficiencia del mercado de bienes (puesto 66) y desarrollo del mercado financiero (puesto 64). Los mejores resultados están en infraestructura (puesto 12) y tamaño del mercado (puesto 13). En Innovación tenemos una posición todavía retrasada (puesto 39). En cuanto a los factores más problemáticos para hacer negocios, el World Economic Forum destaca sobre un umbral de 30 como principales problemas el acceso al crédito o la financiación de las empresas (27) y las regulaciones laborales (18,3). Estos indicadores muestran, no obstante, que las reformas laborales difícilmente crean empleo y que España tiene un problema serio de acceso al crédito y de demanda y consumo para la supervivencia de sus empresas.

Por lo que se refiere a la innovación según los datos de European Innovation Scoreboard (EIS) España ostenta el puesto 20 del TOP 25 y está ubicada entre los países europeos moderadamente innovadores junto con Republica Checa, Estonia, Italia, Noruega y Eslovenia. España está en casi todos los indicadores por detrás de los países europeos líderes en Innovación (Suecia, Finlandia, Dinamarca, Alemania y Reino Unido). Probablemente, no por casualidad los países que más invierten en I+D registran mejores datos en crecimiento del PIB y mantienen unos registros de paro inferiores al 10%.

 En base a la información disponible, España en competitividad tiene que mejorar en la eficiencia del mercado laboral y en macroeconomía (el peso de la deuda y sus intereses es un importante lastre) pero también, en relación a la creación de empleos y mantenimiento de empresas y sobre todo en el acceso a la financiación de las empresas.

Por lo que se refiere a la innovación, España todavía tiene un importante camino por recorrer en gasto empresarial en I+D, en inversión pública en I+D, en reducir las asimetrías territoriales que penalizan a Comunidades como Canarias y Baleares, en aumentar el % de investigadores en las empresas y en incrementar la población ocupada en sectores tecnológicas.

España necesita urgentemente más y mejor innovación como palanca, también, de incrementar su competitividad.

¿Donde crees que están los polos de la innovación en España y que sectores pueden crecer con base a la innovación (y no solo tecnologica) para recuperar la senda del crecimiento económico?

Los cuatro fundamentos para desarrollar la innovación en la empresa

Viñedo. Imagen cedida por Urdaci Comunicacion

Las empresas no son árboles. No crecen siempre hacia arriba. En todo caso, resulta indiscutible que en ese crecimiento casi siempre importa la innovación como agente de cambio necesario en las empresas para sobrevivir, competir y crecer.

Es más: puede que una empresa acabe empujada al dilema: ¿Innovar o morir?. La innovación se ha convertido para muchas organizaciones no en una opción voluntaria sino en una necesidad. Esa tendencia se ha visualizado como el imperativo de la innovación.

El vínculo de la innovación con la competitividad algunos foros internacionales (World Economic Forum) la cifran en un 30% lo que puede esgrimirse tanto para un país (dimensión macroeconómica) como en relación a las ventas de una empresa muy probablemente ligado a su proceso de internacionalización (dimensión microeconómica). Todo dependerá del cómo una empresa innove, de su estrategia, de sus recursos y procesos, de la eficacia y eficiencia de la innovación, de la rentabilidad económica y social y, también, en último término de cómo influye la innovación en su beneficio económico y su aceptación social en la sociedad con un enfoque a largo plazo.

Como avanza un reciente estudio publicado por ISEi europe que lleva por título: Innovación y Responsabilidad Social: Tandem de la competitividad, los cuatro fundamentos para desarrollar la innovación en la empresa son:

1.Elaborar una estrategia de innovación;

2.Facilitar los recursos y desarrollar los procesos para innovar y hacerlo con base a la innovación abierta que se abre a multiples agentes en un escenario en el que el mundo entero es proveedor y potencial cliente al mismo tiempo (en otras palabras, organizarse para innovar);

3.Impulsar el aprendizaje multidireccional (innovación abierta) y

4. Vincular la innovación con resultados económicos y aceptación social especialmente en este último caso si se pretende que la innovación sea también sostenible.

En dicho estudio, se señala que no toda innovación es sostenible y que habrá que analizar el test de sostenibilidad de cada innovación caso por caso. Hay modelos de innovaciones emergentes como la innovación social o la innovación en la base de la pirámide que apuestan porque las empresas no solo creen valor hacia dentro (los accionistas e inversores) sino hacia fuera creado riqueza líquida para los distintos grupos de interés y satisfaciendo los retos sociales -cambio climatico, salud y bienestar, cohesión social, prosperidad global etc.-. Por el contrario, toda empresa que cuenta con una estrategia de sostenibilidad ya será, por ello, innovadora.

Para más información del estudio, pulsa aquí.

¿Crees que la innovación puede ser un antidoto para el desempleo?