A vueltas con la productividad de los empleados

La productividad es clave para ganar el  futuro y para construir un mercado laboral sostenible con mayor eficiencia en los empleos. Alcanzar el círculo virtuoso de productividad y empleo no necesariamente conlleva menores salarios y cuando se difunde en la economía el resultado es una renta más elevada, unos productos más baratos y una mayor competitividad para las empresas que los producen. Estos resultados aumentan la demanda de productos y servicios y la mayor demanda produce trabajos nuevos.

 Ha estado recientemente en España, invitado por la Fundación Rafael del Pino, el premio Nobel de Economía Christopher A. Pissarides, Presidente de la Asociación Económica Europea y Catedrático Norman Sosnow de Economía en la London School of Economics para impartir la conferencia “El futuro del empleo en Europa”.
Pissarides recibió el Nobel de Economía en el año 2010 junto a Peter Diamond y Dale T.Mortensen por sus contribuciones a la macroeconomía y a la teoría de los mercados con fricciones de búsqueda. Es, por tanto, de actualidad recordar que Pissarides ha desarrollado la teoría de las interrelaciones  entre la productividad de los empleos y la oferta y demanda de empleos y demostrado con evidencia empírica y fórmulas matemáticas en varios mercados laborales internacionales (no sólo en EE.UU) que en mercados con empleos de bajo productividad (caso español) donde existe un alto volumen de  empleos de trabajadores no cualificados, son más altas las probabilidades de destrucción de esos empleos y que, a la inversa, mercados laborales con empleos de alta productividad dónde existe un alto volumen de trabajadores cualificados son más altas las probabilidades de mantenimiento de esos empleos.

Los mercados laborales internacionales más productivos en las últimas décadas (EE.UU, China, India, Polonia, Reino Unido, etc.) muestran la importancia de la productividad en el crecimiento económico y en el bienestar. Los Organismos Internacionales colocan a España en el puesto 162!!! en el indicador de “facilidad para hacer negocios” y en el puesto 160!!! en flexibilidad laboral y esas puntuaciones tan bajas tienen mucho que ver por la baja productividad de los empleos en España.

Entre los problemas estructurales importantes que tiene el mercado laboral español están: carencias en inversión, innovación y tecnología especialmente aplicada a los procesos de producción. La baja productividad tiene áreas que merecen un análisis detenido y posiblemente nuevas reformas: el absentismo laboral, la pervivencia de las clausulas de revisión de salarios en torno al IPC; la alta rigidez de los trabajadores fijos con alta antigüedad, la rigidez de los convenios colectivos en etapas de crisis que actúan como mecanismo de apalancamiento de derechos, la alta fiscalidad del empleo sin mecanismos de reducción para las PYME, etc.

Los agentes sociales pueden y deben tener un papel más importante, activo y comprometido para mejorar los niveles de productividad laboral porque ésta tiene un papel importante para la creación y mantenimiento de empleos y especialmente para incrementar nuestro nivel de exportaciones.

¿Crees que el mercado laboral tiene un problema serio de productividad de los empleos o hay otras problemas más destacados?