La sostenibilidad presupuestaria de las cuentas públicas: ¡Que viene el lobo!

Un estudio encargado por la consultora KPMG a Lighthouse Global, una firma especializada en la realización de estudios de mercado sobre la práctica global del sector público, tras entrevistas realizadas a 124 directivos y responsables de la toma de decisiones en seis países (Australia, Canadá, Alemania, Países Bajos, Reino Unido y Estados Unidos) y en múltiples áreas desde educación hasta defensa viene a señalar la necesidad en casi todos los países y regiones del mundo a ahorrar dinero urgentemente. ¡El lobo viene de verdad!.

Imagen cedida por Urdaci Comunicacion

Los  gobiernos de muchos países del mundo están condicionados (lo que es muy visible para el caso de España) por la dictadura de los mercados financieros y el peso de la deuda pública y el abono de intereses y ese tipo de presiones financieras no pueden abordarse con los tradicionales programas públicos de eficiencia. Algunos países están poniendo en marcha los centros de servicios compartidos en el sector público y, en otros casos, están elaborando nuevos programas de priorización del gasto público para concentrar los recortes en servicios públicos menos esenciales para la comunidad. Los presupuestos públicos se mantienen estáticos o se reducen y las presiones económicas sobre el sector público probablemente aumentarán en 2012 y 2013. El sector público se va a ver abocado a responsabilizarse de todo gasto que realice (por pequeño que sea) y deberá analizar detenidamente dónde gasta el dinero y con qué prioridades. Esas presiones colocarán a los Gobiernos en la necesidad de ser más eficientes y, en su caso, a abrir debates sobre su adecuado dimensionamiento. En último término, se podría llegar a redefinir la función del estado y a buscar nuevos equilibrios en lo que puede satisfacer el mercado y lo que irreductiblemente tiene que ser proporcionado por el Estado.

El sector público en España no es ajeno a este debate. Algunas Comunidades Autónomas y Ayuntamientos ya están elaborando nuevas estrategias de concentración y fusión de departamentos y unidades y de reducción importante de gastos corrientes y de personal. En el caso español la situación financiera se agrava por el agujero de las cuentas públicas y por la asimetría del déficit en las Comunidades Autónomas que en algunas es muy elevado y viene condicionando el pago a proveedores y algunos servicios públicos. El objetivo de déficit del 6% del PIB comprometido para 2011 para el conjunto de las Administraciones Públicas parece ya en el último trimestre del año de difícil cumplimiento y más incierto es el cumplimiento del límite del 3% en 2014 impuesto por las autoridades comunitarias.

Para muestra un botón: en un reciente programa de liderazgo y gestión estratégica de IESE Business School, celebrado hace unos días, los asistentes ya se interesaban por cómo afrontar posibles programas de cambio y de priorización del gasto público en Consejerías de Comunidades Autónomas o Ayuntamientos. Quizás este nuevo escenario pueda ser también una oportunidad para iluminar el camino de un sector público más eficiente y sostenible.

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